Luces del Bosque.-

Luces del Bosque.-

jueves, 14 de marzo de 2013

Siempre quedará un hueco en nuestros corazones que será tu hogar.
Fuiste maestro de maestros, eso no lo podemos olvidar.


jueves, 2 de agosto de 2012

Gran Jefe Seattle

video


Este discurso fue pronunciado ante el Gobernador
de Washington, Isaac Stephens, en 1855.
Jefe Indio Seattle de la tribu de los Duwamish
Carta dirigida al 14º Presidente
de los EE.UU.
Franklin Pierce.
Se pubilco pasados treinta y dos años después
en 1887.

domingo, 13 de mayo de 2012

Luces de Plata


Entrada la noche en los primeros días de Octubre, acosaba el aire frio con matices húmedos de fina llovizna que dejaban incipientes  notas frescas de olor a tierra mojada, bañadas  entre suaves esencias de tomillos y lavandas del soto.

Al ras del suelo la luna llena de otoño dejaba caer traslúcidos rayos de luz,  proyectando a su vez las sombras de los aparatosos tallos leñosos del matorral. La esparcida hojarasca crujía sutilmente bajo la rápida y precavida pisada…




  La vida bulle palpitante con inquietud
en ambas orillas del riachuelo, hay prisa para todo, algo acecha
Lirones, Ratoncillos de campo, Conejos… incluso la frenética Comadreja parece
alterada.
El fantasma de la noche
está de caza.
Bella,  silenciosa, extraordinariamente fina.
La Gineta,   inspecciona meticulosa, todos los rinconcillos del soto cada vuelta de tronco cada hoja caída, incluso
en los huecos pequeños y grandes de las raíces de arbustos y chopos hasta el extremo  de las últimas ramas recortadas frente al blanco marfil sombreado de la luna.
 
Este sofisticado vivérrido posee
una de las anatomías más adaptadas del mundo animal para
la caza nocturna, momento en el
que desarrolla su actividad.
Estilizada y de notable elegancia
sobresale por su gran elasticidad
 en movimientos rápidos cual
centella se tratase, dando alcance a sus presas entre el enredado ramaje nocturno del bosque.
Sus curiosas manchas blancas del hocico y mejillas, contrastan notablemente con el mimético pelaje de fondo gris, esto solo guardaría relación dentro de un marco comunicativo entre la pareja de ginetas en la silenciosa coordinación nocturna de la caza.

Poseen una vista especialmente sensible al movimiento a baja luz, virtud que combina con sus poderosas pantallas auditivas y sus finos captadores vibracionales
entorno a su hocico, se diría que es un verdadero centro de control detector.

Por otro lado su sistema nervioso le permite usar su anillada cola como quinto miembro prensil, esto junto a sus poderosas uñas retractiles le facilita la escala y movimiento por las ramas de los árboles, pudiendo saltar fácilmente entre ellas ya que cuentan con formidables cuartos traseros que utilizan incluso para defenderse de sus potenciales predadores.

La gineta puede alcanzar un peso de, 1  a  2.5 Kg, aproximadamente con una altura a la cruz de 15 a 19  cm, puede medir de unos 39  a  60 cm, más 35 a 49 cm, de cola, según individuo y alimentación



El hábitat de la gineta se extiende por toda la Península Ibérica
buscando ante todo los biotopos frondosos de los sotos con pasos de agua, franja que prefiere en primera instancia, siendo capaz no obstante, de adaptarse a los encinares, robledales, roquedos, incluso en zonas de acampada y alrededores de algunas urbanizaciones si llega el caso.
Sus límites territoriales oscilan entre 5  ó  6 Km, cuadrados, en este perímetro transcurren separados de otros congéneres en solitario o bien en pareja.
La unión en pareja se acentúa entre los meses de febrero y marzo
periodo en el que tiene lugar el celo de las hembras, dándose casos de celo con menor frecuencia en julio y agosto. Nacen los cachorros por el mes de abril o mayo
manteniéndose ligados a la leche materna los dos primeros meses de vida, tiempo que tardan en completar la dentición de leche, a partir de aquí comienzan con dieta sólida premasticada por la madre. 
                                  
La dieta principal de las ginetas se basa
en pequeños ratoncillos de campo, ratas, algún conejo, reptiles, aves, incluso murciélagos sin descartar las frutas y bayas de temporada.
 
La gineta es una cazadora extrema capaz de correr invertida aferrándose a la cara inferior de una rama en horizontal, esto le permite incluso perseguir ardillas con tanta o mayor velocidad pudiendo mantenerles el ritmo saltando de un árbol a otro sin apenas esfuerzo.
 
 

Aun así prefiere el suelo, se siente más cómoda siguiendo las veredillas marcadas y escudriñando las orillas de los cursos de agua, donde gusta parar a beber en las pequeñas pompas abovedadas de la corriente sobre los pequeños lechos de musgo acuático, punto en el que la cristalina agua cobra matices dulzones.
 
 
 
El mundo de la gineta, distante y misterioso, esquiva criatura de la noche, brisa invisible entre luces,  mantiene su vida dignamente apartada en la medida que le es posible.
 
En cualquier caso, este prodigioso y bello animal, es perfectamente capaz de convivir con el hombre en las casas
  ejerciendo un  eficiente control sobre, roedores, culebras y un sinfín de pequeños invertebrados exploradores de lo ajeno, misión que cumplía  a la perfección antes de ser ignorada y  sustituida por el gato doméstico.

 


                                   

miércoles, 15 de febrero de 2012

Sombras en el Bosque



Aquella fresca  mañana
el sobrio y noble aroma de la humedecida
madera de las encinas,   difuminado entre
la dulce fragancia de la jara  rociada por la
escarcha del alba,  ondulaba aromatizando la umbría
de la falda serrana que se ocultaba en lo profundo
del arcaico lecho del río,  que por ser un mes de Marzo seco
tan solo llevaba un hilo de agua corriente, fresca y cristalina
de manantial.



Aquel lugar, recóndito y secreto, salpicado de robles y alcornoques era el hogar del viejo lince donde  exhausto  tras el ajetreo de la noche anterior dormitaba
en el interior de la vieja tronca
acorchada.

Apenas alimentado con un desdichado y torpe conejo
que calló en sus garras con las primeras luces del día, cuando
Transcurrida toda la noche y parte de la tarde del día
 deambuló sigiloso de aquí para a ya…  desmayado por el hambre y al borde
de la desesperación por regresar con el estomago saciado.

Su severo propósito del día a día   en  la Sierra Morena de España.





Dentro del grupo de los carnívoros de la Península Ibérica
los félidos son los predadores más especializados
ya que consumen principalmente carne cazada por ellos
mismos prácticamente a diario.




Su evolución data desde el mioceno ( unos 25 millones de años, según carbono ). Hoy día están clasificados en 35 especies contenidas en “4” géneros, 2 de estos géneros se encuentran en España:



El Genero Lynx - Lince Ibérico o Lynx Pardina.
             El Genero Felis - Gato montes o Felis silvestris.

Las herramientas para la supervivencia de un félido se basan
principalmente en sus fuertes garras retractiles, afilados colmillos
potentes cuartos traseros para el salto y gruesas almohadillas  con las
que pisa de forma amortiguada evitando así producir el más mínimo
ruido al tiempo que flexiona sus fuertes patas y contorsiona su
columna vertebral  con objeto de acercarse lo máximo posible a su
victima como si de un fantasma se tratara.
de esta forma prepara su técnica favorita   “la emboscada”



Una  vez  situado a unos dos metros de su presa, solo necesita una fracción de segundo para desatar una violenta sucesión muscular explosiva desencadenando eléctricos movimientos rápidos
como el rayo, dando así alcance a su objetivo en un parpadeo.


Suele tener una tasa del 40% de eficacia, lo cual significa que mayormente caerán presas deficientes, saneando así las poblaciones sobre las que deprede, principalmente el conejo.

Si bien por otro lado,  ejerce un rígido papel controlador sobre especies como el zorro, meloncillos y otros carnívoros de este o menor escalafón.
Sus llamativos ojos cincelados de verde-azulado o ambarinos según los casos,  son muy sensibles a la más mínima brizna de luz en la noche

llegando a captar un campo visual
                                                      de unas “seis” veces mayor que el nuestro.

Sus orejas son dos auténticos radares parabólicos siendo capaz de canalizar incluso los ultrasonidos. Engalanadas con unos curiosos penachos en las puntas que desfiguran al animal, al tiempo que le sirven de fotocélula de altura entre la maraña.


El macho de lince puede alcanzar un peso aproximado de unos 14 a 17 Kg.

Mientras que la hembra no suele superar los 15 Kg.

La altura a la cruz oscila en unos, 60 cms, como mucho.



El lince es un animal adaptable si las circunstancias le obligan, pero siempre tenderá a buscar los sotobosques, jarales y monte bajo provisto de madroñeras, alcornocales, incluso dehesas,  cuanto mas olvidadas mejor.



Suele moverse en el crepúsculo de la tarde y a lo largo de la noche examinando su territorio, marcando y cazando. Campea rutinariamente siguiendo las veredas y pasos abiertos por otros vecinos del bosque ya que siéndole más cómodo
 desplazarse, ronda al tiempo el posible acecho de alguno de ellos, pudiendo optar incluso entre algún pequeño rayón, cervatillo 
incluso corzo si llega el caso
de ahí que también se le conozca como
 “ El gran gato cerval.”

Descansa al alba dormitando durante la practica totalidad del día, salvo en época de celo,  momento en el que cambian sus costumbres solitarias emparejándose y transformándose en juguetones cachorros, revoloteando con simulacros de caza uno tras otro, desde mediados de Enero a finales de Febrero.



Tras una gestación de  62  a 73  días pueden llegar a nacer hasta “4” pequeños linces, siendo lo normal un número de “2”.
Estos pequeños permanecen con la madre de nueve a diez meses, momento en el que se emancipan dando lugar al comienzo de un nuevo ciclo tanto para la madre como para el hijo.

No podemos presumir de tener demasiados linces en España,  esta joya Ibérica de nuestros montes y humedales como es el caso de Doñana,  escasea y por eso es tan valiosa a nivel mundial. Este linaje de lince no existe en ninguna otra parte del planeta ya que es exclusivamente Ibérico.

Los cepos para zorros, conejos,  los atropellos en carretera por citar

algunos peligros... ponen en jaque su existencia.

Si no cuidamos   entre todos, de nuestros legados naturales, los perderemos para siempre… y nadie va a venir de fuera para hacerlo por nosotros.

Cae la tarde y el viejo lince se despereza…



Los rojos y dorados se pintan en el cielo dibujando las montañas
perfiladas ante el foco anaranjado de la luna llena
que comienza a flotar enorme en el horizonte.

Los mirlos, rabilargos, mosquiteros, zorzales… callan al tiempo
que irrumpe el eco de la llamada del cárabo desde l fondo
de la cárcava del río.

Ha llegado el momento, es la hora del Lince


Gato moteado, gato rabón
contempla tu mundo...
contempla con ilusión
derecho tienes a la vida
derecho tiene.. tu corazón
tuya es también esta tierra
de la tierra también es.. tu belleza y resplandor.
 


                                              Alberto.CM.